La espera

Y no encuentras hueco, para poder mirarnos...
Y no hallas sitio, donde poder estar bien...
Y te asaltan las ganas, y te asalta la furia...
Y te asalta el dolor, el fuego, el ansia, la pasión...
Y quieres decir tanto, y al mismo tiempo tan poco...
Aprovechar los segundos, el tiempo que siempre falta...
Dejar pasar todo, sin detenerte un segundo,
y cuando te detienes los segundos son horas...
Y las horas se alargan, conviertiéndose en días...
Y las noches en amaneceres, que no siempre son lindos..
Y los días en noches, que se alargan sin fin...
Y sentir que te ahogas, y que nadie te salva...
Recorrer el camino, que te falta y no ves...
Porque miras atrás y no siempre adelante...
Y encontar esa puerta, que se cierra sin mas...
Y apreciar la salida, que no sabes hallar...
Y escuchar que te llaman, cuando quieres hablar...
Y palpar la mirada, que no siempre esta ahí...
Y sentir el recuerdo, del que quieres salir...
No te quedes ahí, que no llegas al fin,
deja que te mime la ola, que te saque hasta aquí...
Y el vaivén que estremece, que te atrapa, sin más...
Y el sentir de la brisa, que te quiere estrechar...
Y el aroma a esperanza, que te quiere envolver...
Y el zumbido del viento, que te quiere llamar...
Y el placer de unos brazos, que te quieren sentir...
Y el calor de las manos, que te hacen vivir...
Entre arena, sal y espuma de los sueños sin ti...
(24/07/2008)

1 comentario:

pepe dijo...

Un poema muy alejado del estilo "namariano" que yo conozco. Parece como un carrusel de reproches y de ofrendas a partes iguales.
Me sigue sorprendiendo namari.
También sigues sin defraudar, nunca lo haces, siempre tengo que decirlo.
Un placer venir por aquí.