Que nunca me traigan flores,
¡Qué no! ¡Qué no!
Que quiero olerlas vivas,
asaltando corazones.
Y cuando muera...
Que nunca lloren los ojos,
¡Qué no! ¡Qué no!
Que quiero verlos alegres,
chispeantes de emociones.
Y cuando muera...
Que nunca tapes tus labios,
¡Qué no! ¡Qué no!
Que quiero verlos radiantes
de hermosura y rojo fuego.
Y cuando muera...
Que nunca vuelvas la cara,
¡Qué no! ¡Qué no!
Que quiero verte sonriendo
con tu cara de azucena.
Y cuando muera...
Que nunca cierres tus manos,
¡Qué no! ¡Qué no!
Que quiero verlas abiertas
a otros brazos y al amor...
(03/11/09)